sábado, 16 de julio de 2011

Revolucion hogareña

Fue una rara tarde de invierno, en que el hilo de la tensa calma termino por cortarse y revolcarse por el suelo empelusado.
Me encontraba recostado, cuando la cama arrugada comenzo a ponerse en pie como desperezandose de su condicion horizontal, viendome obligado a seguir su movimiento, me enfrente al espejo que se mofaba de mis movimientos burlando a la inercia y a mi silueta, haciendola un tanto mas redonda y retacona de lo que mi madre con alguna premeditacion logro.
Desde el palier una voz de tonada centroamericana rememoraba un discurso del general Fidel en designio de levantamiento, asombrado me dirijo deambulante dado que el piso dejo de quererse pisoteado y me encontre alternativamente caminando por pared y techo sin explicacion gravitacional alguna vez imaginada. Alli se encontraba el loro que ya no repetia su clasico "ehh que hace puto, dame comida" que tanto trabajo me habia costado enseñarle sino que en apariencia era quien encabezaba esta revuelta. La trompeta en actitud de complot separatista con el redoblante y el tambor hacian sonar algo que al parecer era el himno bolchevique, la alfombra polvorienta flameaba como una bandera, el sofa se atrinchero contra la pared, el cenicero tosio las colillas y le volco un vaso de vino que sostenia en un brazo, la lampara de pie apunto su luz blanca contra mis ojos.
Corro al baño a lavarme la cara para ver si era producto de un mal sueño, de camino una columna me topetea en actitud patotera, abro la puerta y me encuentro al siempre pulcro cepillo de dientes desbordado en rebeldia infantil fregandose contra restos fecales incrustados en un borde del inodoro, en la cocina las sillas sentadas en la mesa, la mesa recostada sobre el techo,ollas y platos cual platillos vitoreando a la heladera que transpiraba haciendo pasos de salsa, de tomate, pretendiendo seducir a la escoba que abulica miraba de reojo apoyada contra la pared, el telefono hablaba consigomismo como los del borda, la bacha vomitaba desperdicios añejados enredados en pelos y algunas canas.
Finalmente desconcertado con tanto alboroto, enciendo la radio en busca de alguna respuesta que explique el suceso o confirme mi locura, parecia no emitir señal hasta que luego de un leve golpecito una voz cortante se dirijio a mi, "a ver a ver, si si con ud. es la cuestion"...
Se hizo un escalofriante silencio...."Mire joven la cosa esta asi... en asamblea sindical hogareña revolucionaria los aqui presentes hemos decidido tomar la casa bajo la amenaza de desalojo inmediato de su persona si en el lapso de 24 hs no se reestablecen los derechos minimos de habitabilidad",
"y cuales serian..." respondo, al instante se abrio la heladera despidiendo un aroma putrefacto que termino por espantar del todo a la escoba que se me acerco insinuante, el trapo de piso salto al balde de agua, del palier se oyo al loro gritando "dame de comer vo!", el potus estornudo por el polvo de la maseta, el tacho de basura saltando alocado por su inminente destino tropezo y esparcio su interior por todo el pasillo, fue en ese momento en que senti la cosquilla de una pelusa que merodeaba la habitacion esperando el momento indicado para aterrizar en mi nariz y despertarme exaltado. Me levante de la cama, me mire al espejo que mucho no habia cambiado y no quedo otra que poner manos a la obra!